Perfil del país: Ghana

El papel de Ghana en esta historia se desarrolló a través del intercambio entre los estados y líderes locales y los comerciantes europeos. La creciente demanda europea de mano de obra esclavizada en las plantaciones americanas y caribeñas intensificó las prácticas locales, como la venta de prisioneros de guerra, y los conflictos bélicos y las incursiones para capturar esclavos que las sustentaban. La escala y duración de estos acontecimientos devastaron las estructuras sociales y la vida económica y cultural en todo el país, especialmente en las comunidades del norte, que fueron las más afectadas por las incursiones. Por lo tanto, aunque la complicidad local es una parte importante de la historia de la esclavitud en Ghana, en última instancia está definida por un daño social, cultural y económico profundo y duradero, en comparación con la riqueza y la hegemonía de las que disfrutan actualmente las antiguas naciones europeas traficantes de esclavos.
Esta comprensión es fundamental para la forma en que se entienden la esclavitud y sus legados en la Ghana actual. Esto se vio reforzado en el discurso del presidente de Ghana, John Mahama, ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el 25 de marzo de 2026, en el que destacó los impactos duraderos de la esclavitud y el colonialismo en las actuales disparidades locales y globales de riqueza, poder y oportunidades. Ese mismo día, la Asamblea General de la ONU aprobó la resolución de Ghana que declara la trata transatlántica de esclavos como uno de los crímenes más graves contra la humanidad y pide un diálogo internacional renovado sobre la justicia reparatoria. Esta misión internacional de justicia social se alinea con nuestro proyecto AHRC Missions, que busca promover sociedades y futuros más equitativos apoyando a museos, instituciones del patrimonio, investigadores y otras partes interesadas para que ofrezcan relatos más exhaustivos sobre la esclavitud y sus legados.

En Ghana, el proyecto se lleva a cabo en asociación con el Ghana Museums and Monuments Board, el Ministerio de Turismo, Cultura y Artes Creativas, y SunUptoSunDown Films. Los participantes proceden de zonas vinculadas históricamente a la esclavitud, como Cape Coast, Salaga, Kumasi, Assin Manso y Acra. Se presta especial atención a la participación de las comunidades más afectadas por la esclavitud y sus legados, sobre todo aquellas cuyas experiencias y perspectivas han sido marginadas o excluidas de las narrativas dominantes.
En cada ubicación, equipos de curadores, académicos, líderes comunitarios, cineastas y profesionales del patrimonio organizarán talleres utilizando objetos, ideas y lugares vinculados a la esclavitud. Entre ellos destaca un conjunto de grilletes, que ofrece un valioso punto de partida para nuestro objetivo de examinar los significados que las diferentes comunidades asocian a tales objetos, su comprensión de la (falta de) libertad, la esclavitud y sus legados, y cómo desean que se representen estas historias. Aprovecharemos estos conocimientos para crear exposiciones experimentales y otros productos que promuevan enfoques más inclusivos e innovadores para la conmemoración y el relato histórico de la esclavitud. También se establecerán conexiones entre las ideas que surjan del trabajo en Ghana y las de otros lugares del proyecto en Brasil, Dominica y el Reino Unido para examinar colectivamente estos temas y perspectivas compartidos.
La creación cinematográfica es un componente clave del trabajo. Destaca en este sentido una película del proyecto que documenta los esfuerzos de los funcionarios ghaneses para repatriar un par de grilletes prestados al International Slavery Museum en el Reino Unido. Entre otros temas, la película explora las reflexiones de diferentes grupos sobre el significado, la exhibición y el uso de este objeto, las prácticas de préstamo de los museos, los desafíos prácticos y de otro tipo que conlleva la gestión y reclamación de objetos de tan relevante valor cultural, así como debates más amplios sobre los artefactos africanos conservados en instituciones europeas. La película está dirigida por SunUptoSunDown Films, que colaborará con Tamo Junto Productions para combinar imágenes de Ghana y del Reino Unido en un único documental. Además, SunUptoSunDown Films capacitará a un grupo de participantes en la realización de cine patrimonial y los apoyará para crear cortometrajes sobre la esclavitud y sus legados en sus comunidades, así como sus enfoques para contar esta historia.

Un asunto con tanta carga emocional y política encierra diferentes significados para los distintos grupos, por lo que el proyecto debe desenvolverse con cautela. Una controversia central concierne a la participación africana en la esclavitud. Las narrativas locales a veces restan importancia a esta complicidad y enfatizan el papel europeo, mientras que los visitantes de la diáspora africana tienden a interpretarla como una traición que exige rendición de cuentas. Esto revela tensión en torno a la responsabilidad, la culpa y las demandas de reconocimiento o reparación. Una segunda controversia radica en la relación entre el oro y la esclavitud. El comercio de oro se presenta como un precursor de la esclavitud. Sin embargo, el oro y las personas esclavizadas circulaban juntos, y ambos comercios se financiaban mutuamente en sistemas interconectados de acumulación. El oro sigue siendo fundamental para la economía de Ghana, pero continúa generando daños ambientales, explotación y desigualdad. Esto plantea preguntas sobre cómo se recuerda la riqueza procedente tanto de la explotación mineral como de la humana, incluyendo quién trabajó y quién se benefició de su extracción histórica hasta el día de hoy.
El género añade otra capa de controversia, particularmente en torno a la visibilidad y el encuadre moral. Las narrativas dominantes a menudo se centran en los hombres esclavizados o en las élites masculinas, pasando por alto los complejos papeles de las mujeres como personas esclavizadas, esclavistas, intermediarias, trabajadoras y abolicionistas. Existen controversias similares sobre el reconocimiento, especialmente entre el norte y el sur de Ghana. Mientras que las comunidades del norte fueron las más afectadas por las incursiones y el tráfico de esclavos y siguen sufriendo de forma desproporcionada los efectos socioeconómicos adversos, las narrativas nacionales dominantes sobre la esclavitud, el turismo y la inversión patrimonial se concentran en gran medida en las zonas costeras. Este énfasis desigual refuerza las estructuras históricas de desigualdad que sustentaron las prácticas locales de la esclavitud y la propia trata de esclavos.
Existen más tensiones asociadas al racismo, el capitalismo racial y la desigualdad global. Como se vio en el discurso del presidente ante la Asamblea General de la ONU, sectores de la población vinculan el empobrecimiento actual del país, la pérdida cultural, la migración precaria de los ciudadanos, la explotación laboral y la discriminación racial en el extranjero con los legados de la esclavitud, el colonialismo y las continuas desigualdades globales producidas en gran medida por los países europeos y norteamericanos. Muchos entienden la esclavitud no como un trauma del pasado, sino como un sistema continuo de desigualdad de base racial que opera en lo económico, lo social, lo político y lo mental.

Otra tensión clave es la brecha entre las narrativas oficiales y las comprensiones locales de la esclavitud y sus legados. Las iniciativas patrimoniales impulsadas por el Estado y las exhibiciones en los museos suelen presentar relatos seleccionados que enfatizan la unidad, la reconciliación y el turismo. Por el contrario, las comunidades locales mantienen perspectivas más complejas o ambivalentes, moldeadas por el linaje, el estigma y la experiencia vivida. Esta divergencia genera tensión, ya que las narrativas y actividades oficiales a veces se perciben como impuestas y desconectadas de las realidades comunitarias. Vinculado a esto, los residentes de importantes sitios patrimoniales como Salaga, Cape Coast y Elmina afirman a menudo que ven un beneficio socioeconómico limitado de los sitios reconocidos internacionalmente en sus comunidades. Los ingresos del turismo tienden a fluir hacia las instituciones estatales o actores externos, mientras que las poblaciones locales asumen los costos sociales y ambientales. Esto influye en la percepción de la conmemoración de la esclavitud y los eventos patrimoniales como una forma más de extractivismo.
La interacción con la diáspora introduce una mayor complejidad. Ghana ha promovido activamente iniciativas de retorno de la diáspora africana, la conmemoración de la esclavitud y el turismo patrimonial desde principios de la década de 1980. Estas acciones crean oportunidades de conexión y diálogo, pero están condicionadas por expectativas desequilibradas. Los visitantes de la diáspora buscan pertenencia y reparación, mientras que las comunidades locales los ven como forasteros privilegiados. Asimismo, los visitantes de la diáspora se oponen a la comercialización de los lugares de memoria de la esclavitud que consideran sagrados, mientras que los residentes locales buscan una mayor comercialización por razones de subsistencia. Por lo tanto, existen tensiones en torno a la gestión y el significado de los sitios del patrimonio.
Estos y otros debates muestran que la historia de la trata transatlántica de esclavos en Ghana y sus legados siguen siendo objeto de controversia y están inmersos en la complejidad. El proyecto Missions aborda estas complejidades para favorecer una comprensión más exhaustiva.
Eltis et al (2026) https://yalebooks.co.uk/book/9780300278552/atlas-of-the-transatlantic-slave-trade/
Engman (2023) https://doi.org/10.1146/annurev-anthro-052621-022531